Se acabó el juego. Según información del Anime News Network gobierno japonés considera los cosplayers las leyes de derechos de autor lo que significa que los cosplayers que ganan dinero con esta actividad tienen que entregar una parte de sus ingresos a las organizaciones.
El informe indica que el gobierno está investigando la situación y recabando opiniones tanto de los titulares de derechos de autor como de los cosplayers; sin embargo, aún no se ha propuesto ninguna ley. Esta medida solo afectaría a los cosplayers que obtienen ingresos de su actividad y no a quienes la practican por puro ocio.

Actualmente, muchos cosplayers se ganan la vida mediante diversas actividades, como servicios de suscripción, la venta de fotos y vídeos, y la recepción de comisiones por participar en eventos. La cuestión actual en el gobierno japonés es si el cosplay infringe la ley de derechos de autor al reproducir contenido o la ley de derechos de adaptación, algo que se ha debatido en la comunidad cosplayer durante algún tiempo.
Finalmente, Tarō Yamada, miembro del gobierno japonés y líder del "Partido para la Protección de la Libertad de Expresión", afirmó que es posible mantener un "ecosistema" que beneficie de manera justa tanto a las empresas propietarias de los derechos de autor de las imágenes como a los cosplayers, y que, como uno de los miembros del gobierno que se ocupa de este tema, está investigando la manera de hacer cumplir las leyes japonesas de derechos de autor en la era del "contenido generado por el usuario".
