Si el pronóstico de ventas de God of War: Ascension realizado por un analista de mercado no fuera suficiente para hacernos pensar que la franquicia podría experimentar una renovación, la situación empeoró tras una entrevista con Whitney Wade, productor principal de la última aventura de Ghost of Sparta. Durante la conversación, reveló que la producción del título costó 50 millones de dólares , una cifra que aún dista mucho de lo que se estima que se gastaría en desarrollar un Grand Theft Auto, pero que estaría al nivel de un Call of Duty: Modern Warfare 2, aunque sin el menor indicio de que tenga el mismo éxito comercial que el FPS de Activision. Wade no aclaró si esta cantidad incluye publicidad, pero como en algunos casos el marketing acaba consumiendo mucho más dinero que el propio desarrollo, podemos imaginar que el agujero financiero podría haber sido mucho mayor. Ante este panorama, fans, perdónenme, pero al final, quizá sea bueno que Kratos esté pasando por dificultades. Si la gente de Santa Monica Studio es inteligente, podrían aprovechar esta situación para tomarse un descanso de la franquicia y dedicarse a otras creaciones. De esa manera, en unos años, cuando surjan nuevas ideas y hayamos tenido tiempo de generar anticipación para un nuevo juego, podrán regresar con un God of War que realmente aporte innovación y no solo una fiesta de apretar botones.
Tráiler:
